Londres. Imposible aburrirse.

  • Ciudad inicial: Londres.
  • Ciudad final: París.
  • Fecha del viaje: Septiembre de 2008.
  • Forma de viaje: Libre

Para mí, hacer esta entrada me ha resultado todo un reto. Decidimos ir a estas dos icónicas capitales y ahora que lo expongo, veo la gran dificultad de hacer algo distinto sobre dos de las ciudades que mas artículos y guías tienen.

Como ya he dicho en otras entradas, este blog no es ni mucho menos una guía. Es simplemente, nuestras vivencias. Muchos conocéis estas ciudades, así que, cualquier consejo para futuras visitas será más que bienvenido.
Así que sin más, despegamos.

DIA 1

Llegamos a Londres antes de comer. Lo primero que vimos fue lógicamente el Aeropuerto de Heathrow. Enorme hub que es actualmente el aeropuerto de con mayor tráfico de pasajeros del mundo. Intentar estar al loro para poder ver uno de los pocos Concorde que se conservan cuando salgáis del mismo.

Una cosa, cuando os recojan, si os tenéis que poner en la parte delantera del coche o furgo, recordad: del lado derecho. Ya me parecía a mí que era mucha generosidad que me dieran las llaves y me preguntaran si quería conducir yo al esperar en la puerta izquierda…

Nuestro hotel era el K+K George, en la zona pija de Kensington y Chelsea, y al lado de la parada de metro de Earls Court. El hotel es fantástico, con unas habitaciones grandes, limpieza como debe de ser, un jardín interior muy chulo y un muy buen buffet de desayuno. Este punto es muy importante, pues en Londres realmente la comida es una mierda. Evidentemente, si buscas un buen restaurante, lo encuentras, pero te sacuden bien el bolsillo.

Es una ciudad cara, muy cara, en la que el primer guantazo lo recibes en el metro. Al menos cuando nosotros fuimos, los abonos solo se podían comprar dentro de las estaciones, a las que solo podías acceder con un billete. Bien, el puntazo era que ese billetito costaba, para un viaje simple 4.60£. Una vez dentro, se podían comprar varios abonos de transporte. Nosotros compramos la Travelcard semanal, que nos costó sobre 30£. Creo que eso ahora ya ha cambiado y se pueden comprar en quioscos o en las taquillas antes de entrar. Si alguien lo sabe, que lo diga, porque otra posibilidad es que hubiésemos picado como bobos.

Con estas, aprovechando que hacía un día extraño, pues lucía el sol, nos fuimos a Hyde Park. Es el gran parque del centro de la ciudad, con un lago y mogollón de sitio para sentarse en el césped, comer, hacer botellón y meterse mano. No sé si lo cierran por la noche, pero como no lo hagan…

Desde allí, hay un agradable paseo hasta un decepcionante edificio al que llaman Buckingham Palace. El edificio no es feo, pero viendo otros Palacios Reales, sobre todo el de Madrid, parece la residencia del servicio doméstico.

Buckingham Palace

Seguimos caminando por The Mall, en medio de St. James’s Park. En este parque puedes ver desde ardillas hasta a pelícanos comiéndose palomas (gloria a los pelícanos!)

En The Mall están varias galerías de arte, el Old Admiralty Building y un espacio enorme para el desfile de caballos. Si se sigue recto, se llega a Trafalgar Square, pero aun no era el momento de ir a esta famosa plaza.

Atravesamos el Old Admiralty Building, y llegamos a una amplia avenida que estaba cerrada porque se celebraba el día sin coches en el centro de Londres. Esta avenida te lleva de cabeza al Parlamento Británico, con su famoso Big Ben, y a la Abadía de Westminster.

Big Ben

No nos paramos casi nada, porque al haber un día tan atípicamente londinense, nos fuimos directos al London Eye, la noria hasta hace poco más alta del mundo.

London Eye

Con sus barquillas de cristal, desde aquí hay una fantástica vista de la ciudad. Es cara, desde 31€ por persona, pero merece mucho la pena subir y ver una panorámica de una ciudad que es enorme.

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Vistas desde la London Eye

Buscad cupones descuento y entradas online, pues en algunos sitios te hacen un 2×1, como en el Tour del Chelsea, y en otros hay descuentos muy importantes. Si no, otra forma es comprar uno de los London Pass, que te da acceso a muchas atracciones con descuentos incluidos.

Tras bajar, si que nos detuvimos en el Puente de Westminster, Houses of Parliament y en la Abadía de Westminster. A ver son unos lugares muy bonitos, preciosos, repletos de turistas y guiris haciendo fotos, pero en la abadía, pues no había ni cola para entrar ni nada. Pronto entendimos el porqué. La entrada costaba 20£  y por supuesto, nosotros tampoco entramos.

Abadía de Westminster

Así que con esas, nos volvimos al metro y bajamos en Piccadilly Circus. Zona comercial y con enormes carteles luminosos, repleto de tiendas de todo tipo. A mí me gustó sobremanera la gran tienda de discos de Virgin. Cerquita está Chinatown, la cual ha pasado de ocupar una calle a ser un barrio entero. Cenamos por la zona y regresamos al hotel.

Carteles en Picadilly Circus

DIA 2

Para empezar el día, desayunamos a tope en el hotel, porque como ya comenté, es lo mejor que se puede hacer si quieres alimentarte algo sin que te saqueen.

Al salir del hotel, nos dimos cuenta el poderío económico del barrio, pues en la calle dormían desde Maserati a Ferrari, pasando por algún que otro Porsche y Aston Martin.

Nos metimos en el metro hasta la City of London, donde fuimos a ver la Torre de Londres, que ha servido de residencia real, arsenal, polvorín, cárcel y refugio a lo largo de los años. Ahora es un curioso landmark, bien cuidado y bonito, pero con unos audioguías, aburridos, tediosos y soporíferos. No os gastéis nada de dinero en estos aparatos del demonio.

Torre de Londres

Desde el espacio que hay entre la Torre de Londres y el Támesis, hay una muy bonita vista del río y sobre todo del precioso Puente de la Torre (Tower Bridge). Lo más curioso de este puente levadizo es el sistema de elevación del mismo, el cual se puede visitar. Por el resto, el puente en si es una maravilla que justifica el solo la visita de esta zona de la ciudad.

Tower Bridge

Tras ver la zona de rascacielos de la City, nos volvimos a acercar al ría para ver la Tate Modern Collection, importante galería de la ciudad. Destaca la estilizada pasarela sobre el Támesis que conduce a ella.

Nos acercamos hasta la Catedral de San Pablo con la intención de subir a la enorme cúpula para ver la ciudad, pero otra vez, con la iglesia hemos topado… Otra salvajada de precio, 15£ por entrar y 20£ por subir a la cúpula. Un cachondeo que nos negamos a pagar. Por mucho que los museos sean gratis, esta gente podía hacerse mirar el precio de las entradas de muchos lugares. Así que, vuelta para el metro.

Ahora hay un ticket conjunto de 25£ para entrar y subir a la cúpula

Nos bajamos en Convent Garden, donde un chulo mercado preside la plaza principal del barrio y después, fuimos a una de las plazas más importantes de la ciudad Trafalgar Square, cuyo nombre a los españoles no nos hace un pijo de gracia. Tras la enorme Columna de Nelson está la National Gallery, uno de las pinacotecas más importantes del mundo. Justo empezó a llover con fuerza, así que no había ninguna excusa para no entrar en el museo.

National Gallery, Trafalgar Square

Ver este tipo de museos requiere de mucho tiempo, por lo que lo mejor es hacer lo que siempre hacemos: llevarnos estudiado (sobre todo Bea…) lo que nos interesa ver en el mismo, coger un mapa e ir a tiro fijo, sin descuidar ninguna de las sorpresas que te encuentres de camino.

En la parte trasera del museo, está Leicester Square, plagada de cines y teatros, dónde se estrenan decenas de películas al año. Por aquí también hay muchas cervecerías y típicos pubs británicos. Que mejor forma de acabar el día que con una cena y cervezota. Pues la cervezota me sentó como un tiro. Ni cené ni nada. Menos mal que las comodidades del baño del hotel eran amplias, pues allí pasé un buen rato.

DIA 3

Ya repuesto del zumo de cebada, volvimos a desayunar como jefes y nos dirigimos a Regents Park, el otro gran parque de la ciudad. Al lado está el Museo de Cera Madame Tussaud. Este tipo de museos de cera sí que merece la pena (no la pamplina que tenemos en Madrid) con personajes actuales e históricos con los que puedes interactuar que son auténticas réplicas de los originales. Excepto Tom Cruise, al que le han cascado 20 cm. de mas.

Madame Tussaud

Después, nos fuimos a otro museo. En este caso, el British Museum. Uno de los mejores y más importantes museos del planeta. Plagado de increíbles obras de arte de Egipto, los frisos del Partenón, Cariátides auténticas y mas obras de la Grecia clásica, la Piedra Rosetta e infinidad de piezas remarcables. Robadas la mayor parte pero allí están. Da mucho por saco haber visto hace relativamente poco el Museo de la Acrópolis en Atenas y ver que lo que allí tienen son copias y aquí, a 2400 km., las originales. Pero eso es un tema polémico del que vamos a pasar.

Aparte de todo lo que hay en el museo, no podemos dejar de ver la zona de restaurantes y tiendas, en la nueva zona proyectada por Sir Norman Foster. Fantástica y original. Vamos, que no tiene nada que ver con Calatrava.

Por la tarde pasamos por Harrods. Inmenso centro comercial donde destaca la decoración de la zona de alimentación. Aquí hay un montón de tiendas de lujo, pero lo más bizarro es una especie de altar/memorial a Dodi Alfayette (hijo del dueño de Harrods) y a Lady Di. En la zona de Harrods, aunque extensible a casi todo Londres, los amantes de los coches lo podemos pasar pipa viendo pasar algunas de las joyas de cuatro ruedas más caros y lujosos del mundo.

Harrods

Paseamos un rato por Hyde Park hasta hacer algo de tiempo hasta la noche, que fuimos a ver el musical “Mamma Mia” en el Teatro Prince of Wales.

La entrada la habíamos comprado el día anterior en las taquillas del teatro, que está cerca de Picadilly Circus y Leicester Square. Si optáis por ir a un musical, cosa totalmente recomendable, procurad llevarla desde vuestro país de origen, pues pese a que algunos espectáculos llevan años en cartel, la gran parte de ellos se llenan todas las noches.

DIA 4

Gracias al buen sabor de boca que nos había dejado el Museo de Historia Natural de Nueva York, decidimos ir a ver el de Londres. Todo un acierto. Estos museos son muy recomendables por lo divertidos que resultan. Muchísimos bichos disecados, cientos de esqueletos, desde una ballena a dinosaurios, y una zona dedicada a la Tierra y sus fuerzas naturales con un simulador del terremoto de Kobe (Japón) de 7.2 grados en 1995.

Museo de Historia Natural

Al salir, fuimos al Royal Albert Hall, templo de la música en directo donde han tocado los más grandes de la música… y David Bisbal…:-/

Royal Albert Hall

Volvimos al metro y fuimos a Stamford Bridge, estadio del Chelsea F.C. El estadio es muy curioso, pues en su exterior tiene desde hoteles hasta apartamentos con vistas al terreno de juego. Hicimos el tour por el estadio, y pese a que el club no es un histórico a nivel de trofeos, pues ha ganado sus títulos más importantes desde la década de los 90, se lo han montado muy bien, pues te enseñan todos los rincones del estadio, te permiten bajar al césped, ir a los palcos vip, etc., mientras por la megafonía del estadio ambientan el mismo como en un día de partido.

Stamford Bridge

Al salir de aquí, fuimos a Notting Hill. Paseamos por Portobello y oye, la verdad, en el carnaval que organizan en el barrio estará muy animada la zona, pero si el resto del tiempo es como nos lo encontramos nosotros, es un coñazo. Lo más curioso que vi fue una tienda con mi nombre. Pero para coña, era una peluquería de caballeros…

Nos fuimos más pronto que tarde, pues aparte de aburrida, la zona era fea. Paramos en Leicester Square porque vimos que había mucha gente. Estrenaban una película en la que salían Gillian Anderson, Nick Frost y Megan Fox. A los dos primeros los vimos, pero no, por desgracia, a su alteza Megan no…

Al anochecer paseamos por la zona de Westminster para ver el Parlamento y el Big Ben iluminados. Una bonita forma de despedirnos de Londres, una ciudad magnífica, con más luces que sombras y que nos dio la impresión que nunca podríamos aburrirnos en ella. La oferta cultural y de espectáculos que tiene no creo que esté al alcance de muchas ciudades el mundo.

DIA 5

Nos desplazamos con los maletones a la estación de St. Pancras para coger el Eurostar hacia Paris. Nunca vi un control de equipajes tan fuerte como en esta estación de tren. Normal. Imaginaros que supondría preparar una gorda en el túnel bajo el Canal de la Mancha…

Continúa en Siempre nos quedará Paris

NOTAS:

  • Conjunto del viaje: 8.5/10
  • Hotel: 
    • Hotel K+K George *****: 8/10. 
  • Comida: 2/10
  • Compañía aerea: British Airways: 7/10
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2 comentarios sobre “Londres. Imposible aburrirse.

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