New York, New York!!! 8 días en la capital del mundo

  • Fecha del viaje: Del 17 al 25 de Septiembre de 2007.
  • Forma de viaje: Libre

Por fin cumplíamos un viejo sueño: Nueva York. La capital del mundo, la ciudad que nunca duerme, era nuestro próximo destino.

Volamos con Air France vía Paris. Nos asignaron una combinación de vuelos que salía de Madrid a las 9:30 y haciendo escala de 45 minutos en París, seguiríamos para NY.

Como llegamos con tiempo al aeropuerto, decidimos facturar pronto. Para nuestra sorpresa, la chica de Air France nos miró los vuelos y nos dijo que el tiempo de enlace era insuficiente, así que imaginad la cara de bobos que se nos quedó.

Empezó a chequear vuelos y nos adelantó el vuelo ¡dos horas! Al ir con tiempo y haber espacio libre en el vuelo anterior, decidió meternos en él para que tuviésemos tiempo en el enlace. Olé por ella. Gran favor que nos hizo, pues el Aeropuerto Charles de Gaulle es grande y el tiempo de cambio de terminales es largo, a lo que hay que sumar los controles que hay que pasar para volar a Estados Unidos.

CONSEJO: No admitáis tiempos de enlace menores a 1,5 horas. Lo ideal es que se mueva sobre 2 horas, pues aparte de poder enlazar sin prisas, a lo que se pueden sumar retrasos en el primer avión, casi os aseguráis que vuestras maletas viajen con vosotros.

NOTA: Esta entrada, como cualquiera de la de este blog, no pretende ser una guía de la ciudad, pues para ello hay miles por la red, cientos en aplicaciones para teléfonos móviles y decenas en las estanterías de las librerías. Es, simplemente, nuestras experiencias en los lugares para poderos ayudar en lo que podamos a elegir lugares y descartar otros.

DIA 1:

Llegamos al Aeropuerto de Newark, en Nueva Jersey, a unos 30 Km. de Manhattan, de la que lo separa en Río Hudson.

Cuando lleguéis a EEUU, no hagáis la tontería que hicimos varios de fotografiar el cartel de “Welcome to the United States of America”. Yo tuve suerte, pero al que iba detrás de nosotros, lo vieron y le quitaron la tarjeta de memoria. Está totalmente prohibido hacer fotos en los aeropuertos antes de pasar los controles de inmigración y seguridad.

Jugándonosla…

Como teníamos incluido el traslado al hotel, nos vinieron a buscar y en cerca de 1 hora estábamos haciendo el check-in en el Hotel Pennsylvania.

Escogimos este hotel básicamente por la ubicación, excepcional, pues está justo enfrente al Madison Square Garden, a 5 minutos andando del Empire State Building y a 10 de Times Square. Es un hotel viejo, enorme (1700 habitaciones) y necesitado de una rehabilitación.
Hoy en día no creo que fuese una de mis 20 primeras opciones, pese a que tanto el trato como la limpieza y tamaño de la habitación fueron correctos.

Un pequeño truco: en recepción decid que no habláis inglés. Os envían a la zona de habitaciones superiores, que están a partir del piso 16, pues aquí te atienden en español. A nosotros nos dieron la habitación en la planta 19 🙂

Dejamos las maletas y salimos a estirar un poco las piernas. Fuimos a Times Square, que como dije está cerca caminando.

Ya había anochecido y la ciudad ya era un espectáculo de luces. Al llegar a Times Square, como con cada rincón que pisas de NY, te sientes dentro de alguna película, documental o informativo, ya que todo lo has visto antes en alguna pantalla.

Times Square

Times Square impresiona. Nosotros, que aun hoy seguimos siendo unos viajeros novatos, imaginaros hace 8 años, cuando viniendo de una ciudad pequeña, nos encontramos todo ese espectáculo de luces, neones y pantallas.

Cenamos en el Friday’s de Times Square. Bueno, no está mal. Comida rápida típica de EEUU,  que te carga las pilas, pero que no vale lo que cuesta. Eso sí, tienes unas buenas vistas de la plaza y el sitio ha salido en multitud de películas.

DIA 2:

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Madrugamos, pues amanecía temprano y la ciudad nunca se para. Cogimos el metro, que es sin duda ninguna el mejor medio para moverse en NY, y bajamos hasta Downtown o el Distrito Financiero.

Para moverse por el metro en Manhattan, hay que tener claro que la mayoría de las líneas la atraviesan de norte a sur. Las líneas están clasificadas primero por colores y luego por números o letras. Así que primero localizamos el color de la línea más cercana a nosotros y que nos lleve a donde queremos ir. Luego, hay que ver qué número o letra nos lleva allí, y sobre todo si nuestra parada es de la línea metro express, puesto que si no lo es, los trenes de este tipo se la saltan. Es mucho más sencillo de lo que parece, y una vez le coges el truco, todo es bastante fácil. Otra cosa. En los accesos en la calle, normalmente hay una que pone Downtown (Sur) y otro Uptown (Norte). Así que solo necesitamos saber a dónde queremos ir.

Cogimos el metro en Union Square y nos bajamos en City Hall. Ya en el Downtown, nos acercamos al City Hall Park, un pequeño parque donde se sitúa el Ayuntamiento de la ciudad de Nueva York, un histórico edificio alejado de la grandiosidad de los edificios municipales de este tipo de ciudades.

Seguidamente, fuimos hasta el WTC Site, la Zona Cero de una de las mayores vergüenzas que ha sufrido este planeta. La zona, pese a encontrarnos un lugar donde solo había excavaciones para iniciar las obras de reconstrucción del lugar, te sobrecogía pues solo te acordabas de las imágenes que azotaron al mundo 6 años antes. Pese al movimiento de gente y a estar en una de las mayores ciudades de la Tierra, un silencio extraño seguía rodeando este lugar.

WTC Site

Justo enfrente del Site, del lado este, para los amantes de las compras, está el Century 21, unos grandes almacenes donde puedes encontrar cualquier producto de cualquier marca que te imagines. A su vez, es probablemente el mejor outlet de la ciudad.

Tras cruzar por una pasarela elevada la zona en obras del WTC, te plantas en el WFC, edificios muy dañados tras el 11-S pero que han podido ser recuperados. Destaca una inmensa cúpula de cristal que sirve de atrio central para el complejo.

A su lado está un pequeño puerto deportivo con unas magníficas vistas hacia Nueva Jersey y al Río Hudson.

Siguiendo a la orilla de la bahía, se llega a Battery Park, un parque normalito, con buenas vistas pero con un recinto al que ellos le llaman Castillo Clinton (esto sí es un castillo…) y un monumento a los caídos de la marina, presidido por una gran águila imperial.

Resulta curioso como rodeando este parque, se puede ver el contraste entre las casas más históricas de la ciudad, alguna de su época fundacional, con las inmensas moles de hormigón y cristal de la zona.

Battery Park

Callejeando, llegamos a Wall Street y a la Bolsa de NY. Por esta zona está el famoso toro de bronce que representa la fuerza de la bolsa y la coqueta Trinity Church.

Bea enfrente al edificio de la NYSE

En el East River, nos encontramos con el Pier 17, donde este antiguo embarcadero se ha convertido en zona de tiendas y restaurantes. Aquí se pueden coger los Water Taxi, que también son amarillos, y puedes contemplar unas bonitas vistas del Puente de Brooklyn y del barrio que le da nombre.

Habíamos leído que lo mejor de cruzar el Puente de Brooklyn es volver desde Brooklyn hacia Manhattan, para lo que hay dos opciones: cruzarlo caminando y sin mirar atrás volver a Manhattan y flipar con la vista, o lo que hicimos, coger el metro (líneas 2 o 3 en Wall Street hasta Clark Street ya en el barrio de Brooklyn, y volver a pie.

ESB enmarcado por el Manhattan Bridge

Tras pasear y hacer unas cuantas fotos por el Brooklyn Bridge Park, cruzamos el puente. Las vistas son magníficas. Hay mil lugares donde acribillar el botón de la cámara de fotos. Es una experiencia brutal ver el skyline de la ciudad más reconocida del mundo, con el Puente de Manhattan a la derecha enmarcando los edificios del Midtown.

Puente de Brooklyn

Nosotros cometimos el fallo de hacerlo después de comer, con un sol de justicia y mucho calor, por lo que al acabar de cruzar el puente estábamos asados como pollos. RECOMENDACIÓN: Cruzar cuando los últimos rayos de sol asomen. Los reflejos en los rascacielos te dejaran flipado.

Vistas desde el Puente de Brooklyn

Al final del puente, a mano derecha está la Ciudad de la Justicia de NY, que tantas y tantas veces ha salido en el cine. Te sonarán sobre todo las escalinatas.

Nos metimos por el Soho, barrio lleno de tiendas de moda, en el que destacan los edificios con escaleras de hierro forjado, Chinatown, que ha pasado de un par de manzanas cerca de Houston Street a ocupar gran parte de la zona, sobre todo Little Italy, que ha quedado reducida a dos calles. Con mucho ambiente eso si (nosotros nos encontramos el barrio en fiestas, con muchos restaurantes y puestos de comida, guirnaldas, farolillos…).

DIA 3:

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Volvimos a levantarnos pronto para ir al edificio más majestuoso e imponente que nunca he visto. El padre de todos, el Empire State Building (ESB), el mejor mirador urbano del mundo y el amigo inseparable de King Kong.

Estar a sus pies impresiona tanto como estar en su cima. Una inmensa mole de belleza intemporal que te hipnotiza desde el primer momento en que lo ves.

Al madrugar, nos plantamos en su hall (precioso), siendo los primeros de la cola. Como no había nadie, pudimos hasta hacernos unas fotos con un grupo de policías de la ciudad, que fueron muy amables y no nos pusieron ninguna pega.

Una vez arriba, en el mirador del piso 86, las vistas de 360º de la ciudad te dejan sin respiración. Tuvimos bastante suerte pues la visibilidad era muy buena pese a la bruma matinal. Subir aquí no es recomendable, es OBLIGATORIO. Pocos sitios encontrarás en el mundo como este. No os desesperéis si pilláis cola, pues la espera merece tanto la pena que una vez arriba os vais a olvidar de todo.

Bajo Manhattan desde el ESB

Al volver al suelo, compramos un ticket que incluía tres días de autobús Hop-on Hop-off, en el que puedes ir por los lugares más remarcables subiendo y bajando del autobús cuando quieras, y que incluía un tour nocturno por el bajo Manhattan, Staten Island, Brooklyn y subida al ESB. Un acierto pleno como os iré comentando.

Al subir en el bus descapotable, puedes ver la ciudad desde otro ángulo, sin perderte la singularidad de los distintos barrios.

Nos subimos allí mismo, en el ESB, y nos pegamos una buena vuelta por la ciudad, viendo el Flatiron Buiding, el Soho, el Woolworth Building, Downtown… Cruzamos el Puente de  Manhattan y llegamos a Brooklyn, un barrio que es una ciudad en sí y ha crecido enormemente tanto en interés como en población. Una curiosidad, su parque, Prospect Park, es mayor en extensión que Central Park.

De vuelta a Manhattan, fuimos hasta el edificio sede general de Naciones Unidas, al cual no pudimos acceder pues se estaba preparando la convención anual a la que acuden prácticamente todos los jefes de estado del mundo. Este edificio está al final de la 42th Street, donde se ubican muchos edificios interesantes de la ciudad, que vendríamos a ver en otro momento.

Tras comer en un restaurante japonés, de cuyo nombre no me acuerdo, pero estaba en Broadway, en la zona de los teatros, fuimos a Columbus Circle,  plaza dedicada a Cristobal Colón, zona de centros comerciales y torres acristaladas, y que es la entrada suroeste a Central Park.

Central Park

Central Park es el pulmón de Manhattan y uno de los parques más famosos del mundo. Escenario de múltiples películas, está perfectamente ubicado en el centro de la isla, y pasear por él te da la impresión de haberte alejado varias millas de la ciudad. Con decenas de campos de juego, sobre todo beisbol, zonas donde la gente toma el sol, el Zoo Metropolitano, el Metropolitan Museum, el coqueto Castillo Belvedere, la fantástica Terrace y Fontana Bethseda, un auditorio para conciertos, varios estanques, un enorme lago (Jacqueline Kennedy Reservoir), Strawberry Fields, donde está el icónico memorial a John Lennon, es otra de las visitas obligadas en la Gran Manzana.

Memorial John Lennon

Fuera del parque, al lado del memorial a Lennon, está el Edificio Dakota, lugar donde vivía el ex-Beatle y en cuyas puertas fue asesinado.

Tras pasear por la tarde por el parque, visitamos el Lincoln Center, donde cogimos el metro para bajar de nuevo al Downtown y comenzar la visita nocturna a la ciudad que se incluía en los tickets que habíamos comprado por la mañana.

Allí, en la Whitehall Terminal, cogimos uno de los ferrys gratuitos hasta Staten Island, el barrio más alejado de la ciudad y el menos poblado. Estos ferrys son una forma fantástica de ver Ellis Island y la Estatua de la Libertad. Realmente, cuando fuimos nosotros era la mejor opción, pues la Estatua de la Libertad estaba cerrada por seguridad desde los atentados de 2001, por lo que, pagar por ir a la isla y no poder subir a la estatua, nos parecía algo absurdo, pues desde allí, ves lo mismo que puedes ver desde el ferry.

Lo mejor es ir en la parte trasera del barco, porque las vistas de Manhattan son absolutamente espectaculares. Preparad la cámara de fotos que la vais a necesitar.

Ferry a Staten Island

En Staten Island nos recogió un autocar que, cruzando el Verrazano Narrows Bridge, lugar donde comienza el Maratón de NY, nos llevó a Long Island, donde, de nuevo en Brooklyn, cruzamos el barrio judío para llegar al Brooklyn Bridge Park, que aunque ya habíamos estado el día anterior, nos dejó una vista maravillosa de la ciudad iluminada.

Para mi, la parte que más me marcó del viaje, que me emocionó y que más recuerdo, vino después, porque al cruzar Manhattan Bridge, en el autocar sonaba el New York, New York de Frank Sinatra, a lo que sumando una increíble vista de la ciudad, completamente iluminada, colmaba mi sueño de tantos años de viajar aquí. Las sensaciones eran acojonantes

Subimos de nuevo al ESB, el lugar donde habíamos comenzado el día, y aunque la ciudad era la misma, las vistas eran más espectaculares que por el día. Lo que hace la iluminación en una ciudad… Ojalá hubiese pillado de aquella la cámara que tengo ahora…

DIA 4:

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Esta mañana nos fuimos a recorrer la 42th Street.

Comenzamos en Grand Central Station, donde nos dejó el metro. Preciosa por fuera y magnífica por dentro. Luego nos fuimos a ver el lugar donde trabajaba Superman, el Daily Planet, que en realidad es el Daily News, en el The News Building. Es lo que tiene ser friki. Lo más reconocible es el gran globo terráqueo que hay en su recepción.

Seguimos hacia el oeste y nos encontramos con probablemente el edificio más bonito de la ciudad, el Chrysler Building, joya Art Déco inspirado en la industria automovilística. Solo se puede visitar su hall principal, pues sigue siendo un edificio de oficinas.

Chrysler Building

Sobre Grand Central Station, se sitúa una mole, el antiguo PanAm , ahora MetLife. Este edificio rompe totalmente la estética de Park Avenue, pero le da un aire peculiar sobre todo si se mira desde su lado norte.

Park Avenue

Si perder tiempo, nos dirigimos al Rockefeller Center, donde la plaza central, que en invierno se transforma en pista hielo y se coloca el árbol de Navidad más famoso, era una gran terraza del restaurante que está en uno de sus laterales.

Subimos al mirador Top of the Rock, desde donde se contemplan unas magníficas vistas de la ciudad, con el ESB justo delante nuestra hacia el sur, Times Square al SW y la enorme superficie de Central Park al norte. Otra vez más, las vistas de la ciudad eran increíbles.

Top of The Rock

Cuando bajamos, fuimos a la Catedral de San Patricio, que está justo al lado del Rockefeller, en la 5ª Avenida, probablemente la calle más conocida de la ciudad.

La recorrimos dirección norte viendo la cantidad de tiendas oficiales que hay (NBA, Disney Store, tiendas de ropa…) hasta detenernos en Tifanny & Co. donde por unos momentos, nos sentimos como en la novela de Truman Capote “Desayuno con Diamantes”. Merece la pena entrar y ver la tienda desde su interior. La gente es muy amable aunque sepan que probablemente lo único que te lleves sean fotos.

Llegamos al gran cubo de cristal de la Apple Store, bajo el cual se sitúa la tienda de la marca de la manzana en la Gran Manzana, y bordeando Central Park nos dirigimos hacia el Museo Americano de Historia Natural. De camino, en Central Park S, nos cruzamos con Cameron Díaz.

El Museo es gratuito. Tienen una zona para donativos, pero puedes pasar sin pagar nada. Es un museo divertido, conocido también por su aparición en películas (p.e. Noche en el Museo), en el que destacan las escenas creadas con animales disecados y los enormes esqueletos y reproducciones de dinosaurios.

Volvimos paseando al hotel, porque pese a su inmensidad, NY es una ciudad muy fácil para caminar, sobre todo esta zona del Midtown.

DIA 5:

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Tras desayunar, rodeamos el Madison Square Garden y vimos la enorme Oficina de Correos.

Nos dirigimos a Times Square y nos subimos a un autobús Hop-on Hop-off aprovechando nuestros tickets, pero esta vez en dirección norte. Pasamos por Central Park W, por donde habíamos paseado el día anterior, por la Catedral de San Juan el Divino, el Campus de la Universidad de Columbia hasta llegar a Harlem, pasando por el mítico Teatro Apollo.

Tras recorrer el norte de la isla, nos bajamos en la zona de la 5ª Avenida llamada Museum Mile, en el Museo de la Ciudad de Nueva York, donde había una interesante exposición de la historia del beisbol en la ciudad, así como un repaso de la historia de la ciudad.

En dirección sur, pasamos por el Museo Guggenheim, del que ni pudimos ver su famosa rotonda, pues estaba en obras. Otra escusa más para volver a NY…

Caminando, llegamos al Metropolitan Museum. De nuevo otro museo gratuito, con el añadido de que este es uno de los museos más importantes del mundo. Fantástico, magnífico lugar, que te lleva a distintas épocas, desde el antiguo Egipto (con momias y un templo…, si un templo…), Grecia, Europa medieval, Japón…, del que explicaremos un poco más en una futura entrada dedicada a los mejores museos donde hemos estado.

No dejéis de subir a su terraza, desde donde podréis contemplar unas espectaculares vistas de Central Park.

De vuelta a la calle, pasamos por el Central Park Zoo, que tiene una parte gratuita y otra de pago, y es el lugar donde se desarrolla parte de la película de DreamworksMadagascar”.

Nos detuvimos un rato en la parte posterior del complejo Rockefeller, en el Radio City Music Hall, uno de los templos mundiales de la música en vivo, y fuimos a visitar el grandioso edificio de la New York Public Library.

Acabamos el día en Times Square (otra vez…), donde, en tiendas oficiales, las diferencias de precio de los productos con respecto a España era alucinantes. Nos tuvimos que comprar otra maleta para traer ropa, por lo que, por nuestra experiencia y por lo que conocemos de más gente, os recomendamos venir ligeros de equipaje y llenarlo aquí. Hoy, con la casi paridad entre el Euro y el Dólar USA, la diferencia no es tan alta, pero aun así, existe y es bastante. La maleta, también comprarla aquí. Hay varias tiendas en pleno Times Square con unos precios fantásticos.

DIA 6:

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Por la noche había caído una importante tormenta, pero después de desayunar en nuestro lugar habitual de los últimos días, cogimos un taxi hacia el Pier 83, donde están los barcos de Circle Line Sightseeing Cruises, y nos embarcamos en un crucero alrededor de Manhattan de unas 4 horas de duración. Personalmente lo recomiendo y mucho, pues aparte de tener unas magníficas vistas, se ven zonas de la ciudad que no se podrían ver de otra forma.

Estatua de la Libertad
Manhattan
Puentes de Manhattan y Brooklyn
Naciones Unidas

Por la tarde callejeamos de nuevo toda la zona anexa al ESB, 5ª Avenida y Times Square y entramos en Macy’s, famoso centro comercial al lado de nuestro hotel, que patrocina todos los años el megadesfile del Día de Acción de Gracias y los fuegos artificiales del 4 de Julio.

Macy’s

Volvimos a Central Park a ver ciertas cosas que por falta de tiempo no habíamos visto. Llegar al Castillo Belvedere supuso una aventura, pues entramos por el sitio más opuesto a el y no es que esté muy bien señalizado. Mas tarde, nos relajamos en la Terrace y Bethseda Fountain. Es un lugar del parque fantástico, y cerca hay un embarcadero para alquilar barcas.

Con la noche, volvimos al hotel. Cada día esta ciudad nos sorprendía y enamoraba mas.

DIA 7:

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Otro día más, madrugamos. Fuimos a coger el metro a Times Square y nos encontramos con un desfile enorme de coches de policía, que iniciaban su turno dominical con una ronda por la ciudad muy vistosa.

Nos dirigíamos a Harlem, concretamente a la Abyssinian Baptist Church para asistir a una misa góspel. Había dos sesiones, a las 9:30 y a las 12:30. Llegamos allí sobre las 8 de la mañana y fuimos literalmente los últimos en entrar para la primera sesión. Imaginaros la tremenda cola que había para entrar, que daba la vuelta a la manzana holgadamente.

Seas creyente o ateo, es un espectáculo magnífico. ¡Estos tíos saben bien lo que hacen! No dejéis de venir si estáis en NY un domingo.

Como hacía un día magnífico, cogimos el metro hasta Washington Square, inicio de la 5ª Avenida, en la zona universitaria y con un ambiente bohemio muy especial.

Washington Square

Callejear por Greenwich Village y East Village, te llevan a los años 60 y 70, donde el ambiente punk, hippie y las revueltas en defensa de los derechos de los gays y lesbianas eran el día a día de estos barrios. Pese a los años que han pasado, no es muy recomendable estar por aquí por la noche, pero es muy interesante durante la tarde, pues se llena de músicos y artistas callejeros que amenizan casi cada rincón de la zona.

Casi sin darnos cuenta, se había esfumado nuestro último día entero por la ciudad.

DIA 8:

Por la mañana, aprovechamos para comprar recuerdos y algún regalo para la familia y amigos. Le echamos un último vistazo al Flatiron Building, Madison Square Park y al genial Empire State Building y después de comer, para el JFK.

El vuelo salió tarde por culpa de que el Air Force One aterrizaba con el Presidente Bush para asistir a la cumbre de Naciones Unidas, por lo que también perdimos el enlace en Paris. Air France nos recolocó en Primera, pero antes de despegar ya estábamos dormidos, por lo que ni lo disfrutamos.

Sabemos que nos quedaron muchas cosas por visitar, y que no gestionamos el tiempo como probablemente hubiésemos tenido que hacerlo, pero volvimos enamorados de la ciudad y de nuestra primera experiencia a nuestro aire, y si algo tenemos seguro, es que a la ciudad de las ciudades, volveremos en algún momento.

NOTAS:

  • Conjunto del viaje: 9.5/10
  • Hotel: 
    • Hotel Pennsylvania Cl. Turista: 4/10. 
  • Comida: s.c. En NY, quien come mal es porque quiere. Hay de todo tipo de restaurantes y de todos los precios.
  • Compañía aerea: Air France 9/10

Abel Sánchez

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